CONOCERSE UNO MISMO CONTRA AUTOENGAÑARSE.

19.04.2014 14:15

CONOCERSE UNO MISMO CONTRA AUTOENGAÑARSE.

 

Es algo difícil ¿verdad? eso me decía mi mejor amigo esta misma
mañana. Bueno, no es fácil, pero hay que hacerlo, hay que trabajarlo.
Dejaré a un lado el Ello, Yo y Superyo del psicoanálisis y me centraré en una
visión más prosaica, más "casera" del tema y lo aplicaré a la Ds, que
es de lo que se trata aquí.


Creo IMPRESCINDIBLE conocerte a ti mismo antes de empezar a buscar nada ni
nadie, y ¿por qué? Pues porque sin saber qué eres, qué te gusta y qué puedes de
verdad ofrecer ¿qué puedes buscar?. Pues lo único sería dar palos de ciego
hasta que ¡por fin! tengas la suerte de tropezar con algo que te llene... si es
que llega el día en el que tienes esa suerte. Y habrás dejado tras de ti un
reguero de intentos fallidos, de decepciones, de personas heridas, de
sinsabores y demás.


Hay quien dice que no lo saben porque no tienen experiencia. Vale, vale,
experimentar las cosas es bastante necesario para confirmar que algo va con
nosotros. Pero la palabra clave es esa, confirmar. Vivirlo nos puede dar la
seguridad de que nos gusta o no, de plenitud o vacío. Pero no tener experiencia
no puede ser una excusa para no buscarnos a nosotros mismos.


Cuando empecé en el BDSM sólo sabía que era dominante, porque en mis fantasías
siempre era dominante, porque me excitaba (y no solo sexualmente), porque iba
más con mi carácter. Pero en realidad poco más... Comencé a experimentar muy
pronto; el método era el de "prueba y error". Jaja, ¡qué de palos me
llevé! y supongo que también di. Nunca conseguía que el bdsm me llenara y no
entendía por qué, si yo era dominante y ellos sumisos... ¿cuál era el
problema?. Pues os lo voy a decir: no me había parado a pensar cómo era yo, qué
necesitaba y qué estaba (de verdad, sin autoengaños) dispuesta a dar.


En una racha de esas malas por las que todos pasamos, quizá más mala de lo
habitual, me paré en seco. Pensé en qué era lo que necesitaba. Eché la vista
atrás, reflexioné mucho. Aprendí a distinguir entre lo que eran fantasías (que
como fantasías estaban genial) de lo que realmente quería vivir. Pensé en todo
lo que quería ofrecer a esa persona que estuviera conmigo y luego me pregunté
si lo consideraba viable, o si estaba exagerando. Y una vez que tenía las ideas
claras (pero de verdad, nada de ir de boquilla), que sabía lo que quería, lo
que necesitaba, lo que estaba dispuesta a dar, entonces reaparecí. Pero
consciente de que conocerse a uno mismo es un camino que debemos recorrer toda
la vida, porque todos tenemos partes ocultas, tenemos que enfrentarnos a
situaciones nuevas en las que a lo mejor no sabemos como reaccionaríamos y
sobre todo, todos evolucionamos.


Y ahora llego al meollo del tema. En el bdsm hay tantas necesidades como
personas componemos la comunidad. Desde los que se lo toman como un simple
juego sexual (a los que personalmente creo que debemos respetar todos un poco
más, incluida yo), hasta los que lo tenemos como forma de entender las
relaciones o forma de vida. Hay docenas de peldaños entre una cosa y otra. Y no
creo que ninguna, por sí misma, es buena o mala. Pero tienes que saber cual es
la tuya, para buscar a alguien que sea afín a tu modo de verlo.


Si te autoengañas diciendo que eres un sumiso o dominante "a tiempo
completo" cuando en realidad lo que puedes ofrecer son juegos de rol bdsm
en plan morboso (y lo demás dejarlo para las fantasías), pues nunca vas a estar
satisfecho. Porque en cuanto des con una relación de las de a tiempo completo,
te vas a rajar, vas a desaparecer, vas a mentir o poner excusas, te vas a
sentir mal y /o vas a hacer daño a otra persona...


No hay nada malo en buscar un bdsm sexual, hay muchas personas que así lo
hacen. Pero sé franco, primero contigo mismo y luego con los demás. ¿Puedes y
quieres dar algo más? ¿o dejarlo ahí?


Hay quien sólo se atreve a fantasear con todo esto y no dar el paso al real. No
pasa nada. Nadie te va a obligar a hacerlo, y hay mucha gente que busca
relaciones epistolares, chatear o compartir esas fantasías de alguna manera,
sin pasar a mayores. Pero no te engañes diciéndote y diciendo a los demás que
buscas real cuando nunca vas a dar el paso, porque no es necesario mentir a
quién sí quiere para poder compartir las fantasías.


Vamos, volviendo al refranero popular, siempre hay un roto para un descosido.
Pero primero averigua quien eres.

 

Autora: DamaAlone

de su blog "La última cereza"  http://laultimacereza.blogspot.com/