EL MITO DEL AMO Y EL ESCLAVO

23.04.2014 21:09

EL MITO DEL AMO Y EL ESCLAVO.


Para Aristóteles el esclavo lo es por naturaleza y así ha de permanecer hasta el fin de sus días. En otras

palabras, le desconoce naturaleza humana.

Para Hegel en cambio, se es amo o esclavo - en la génesis de la historia de la humanidad - como

consecuencia del primer enfrentamiento, a raíz del cual, si uno devino esclavo es porque ha renunciado

a arriesgar la vida. El esclavo prefiere ser esclavo. Esto es coherente con la idea de que el hombre

puede crearse a partir del animal que fue, por medio de la lucha. Llevada esta lucha por puro prestigio

hasta las últimas consecuencias, debería concluir con la muerte de uno o de ambos adversarios. Pero

si esto sucede, no habrá quien los reconozca.

Para que la historia continúe - o se inicie, según se mire -, es preciso que ambos sobrevivan. Que algo

los detenga un segundo antes de la muerte. Y esto es exactamente lo que ocurre. Y es el esclavo quien

renuncia a su deseo y se somete al deseo del otro. De este modo el esclavo reconoce al amo como tal

y se hace reconocer por él como esclavo.

Es decir que después de este primer enfrentamiento el Amo le impone al esclavo un trabajo servil al que

éste se somete voluntariamente.

El Amo satisface su deseo - que sigue siendo animal, natural - consumiendo lo que el esclavo ha producido

con su trabajo. Sin embargo eso opera una cierta transformación en el amo puesto que se satisface sin

hacer esfuerzo alguno, vive como gozador y deja de ser animal. Ha realizado su humanidad como

consumidor. Sufre pasivamente la Historia, no la crea. Si evoluciona es al modo animal.

En este proceso se puede observar cierto adiestramiento por parte del esclavo ya que es él quien crea, lo

que el otro va a incorporar. Es el esclavo el que podrá evolucionar voluntaria y activamente, es decir,

humanamente.

El Amo sólo podrá evolucionar exteriormente , porque, fiel al principio de identidad, permanece igual. Esta

es su condición esencial - se obstinará en su identidad consigo mismo (es ineducable).
Sólo el esclavo querrá dejar de ser lo que es. Sólo él podrá querer negar y superar su esclavitud. Por lo

tanto el destino del esclavo - según Hegel - es promisorio, podrá ir trabajando y perfeccionando su

liberación, hasta crear el Ciudadano Libre del Estado Universal Homogéneo (que para Hegel era el

Imperio Napoleónico).

Alcanzado este punto pasa al estado de ser-sintético-total, ya no es ni Amo ni esclavo, sino el Hombre

Único. Por su autonegación advino otro. Habíamos partido de cierta condición -que ambos adversarios

sobrevivan después del choque - de nada vale matar al adversario. Es necesario dejarlo con vida, lo

fundamental es destruir su autonomía y someterlo.

El Amo representa la conciencia autónoma o ser-para-sí y el esclavo el ser-dado. El vencido depende

del otro. El esclavo a optado por la vida por eso es tal, esto porque sintió la proximidad de la muerte.

Ahora nos encontramos con un problema , el amo de buenas a primeras se ve reconocido por un esclavo,

al que él no le asigna ninguna dignidad. Es reconocido por una cosa, por una animal, por un ser-dado.

Por lo tanto obtiene un reconocimiento sin valor. No es un hombre reconocido por otro: ha erado el

camino.


FUENTE: Desconocida.