EL SSC

18.04.2014 14:57

A muchos, cuando se aludía al BDSM-medio, les venía a la mente la
abreviatura SSC, siglas de "safety, sanity y consensuality". La traducción de
estas palabras inglesas generalmente admitida es "sano, seguro y consensuado",
y tienen un contenido satisfactoriamente amplio, por no decir,
extraordinariamente libre. Cualquiera puede decir que comprende total y
absolutamente el sentido de estos conceptos, pero que puede expresarlos según
su punto de vista, del mismo modo ocurre que, como mínimo, no todo el mundo se
ponga de acuerdo al respecto.
     
De entrada, casi me gusta que el campo del BDSM pueda considerarse
como "zona de alto riesgo", y por este motivo es tan importante definir con
precisión estos tres conceptos, que alcanzan el rango de principios
fundamentales.
En detallarlos y explicarlos al máximo reside la clave para comprender
esta cuestión, la que más frecuentemente se encuentra en la
generalidad de los foros de discusión.
     
A semejante problemática, por ejemplo, concierne la similitud entre el
BDSM con otras manifestaciones de dominio de una persona sobre otra, de
fuerza, de crueldad, etc... Si embargo, estos tres conceptos comprenden la
llamada "zona de riesgo" en este tipo de relaciones, en las cuales con más
énfasis se manifiesta  la atención y la incomprensión entre Dominante y
sumiso, tanto separadamente como en conjunto con las personas del
sector "vainilla".
     
El riesgo puede consistir en lesiones físicas, traumas emocionales y
psicológicos, perdida de la confianza, transgresión ocasional de la
confidencialidad y otras cosas más. Precisamente por ese motivo los recién
iniciados, a ser posible, en primer lugar deberán conocer en estos conceptos
fundamentales.

Historia.


Los términos "sano, seguro y consensuado" aparecen por primera vez en un
encuentro gay y lésbico en 1987, en una pancarta de activistas SM. Desde
entonces fue usado en documentos internos de este grupo (se considera autores
a Bart Douglas u David Stein). De entrada estos principios fueron formulados
como lema, de este modo:


1.rechazar la acusación a los sectores gay-SM de obligar por la fuerza a

   sus prácticas.

2.negar que el SM implica sexo inseguro y prácticas dañinas.

3.demostrar de que los practicantes del SM no son desequilibrados.
     
Dicho en pocas palabras, la declaración de principios del SSC fue
hecha como un modo de mantener las distancias con sus adversarios políticos y
como una forma rápida de propiciar a la creciente comunidad SM una
presentación de lo que en sí misma significa.  En 1988, la conferencia
nacional de la asociación "Leather Pride" en Dallas incluyó estas tres
palabras en el proyecto de una de sus declaraciones, y las siglas SSC
comenzaron a extenderse entre los representantes de la "Leather Pride" 

Junto a la labor política externa, sobre los principios del SSC recayó
también una labor interna, definir las reglas y dogmas, dentro de los cuales
la tabla de los distintos intereses de la gente comprendiera todas las
sensibilidades del BDSM, y no incluyera el capítulo de criminales iy
desequilibrados.
Para que SSC no solo fueran unas bonitas siglas o palabras,
era necesario que los miembros de la comunidad BDSM tuvieran una noción de su
significado.
     
Por supuesto, algunos comprenderán esto como una tarea demasiado
difícil y otros, al contrario, como demasiado fácil. Pero una posición
intermedia entre los dos extremos tenía que exponer que los principios del SSC
no eran incomprensibles ni banales, nos aseguraba a todos los que estábamos
alrededor que eran correctos y, efectivamente, cumplían su cometido. Sin
embargo, los conceptos "sano", "seguro" y  "consensuado" era imposible
contemplarlos prescindiendo de la situación.

Seguro.
     
Contando con que nada es absolutamente seguro en BDSM, se habla de
seguridad en el sentido de preservar la vida y la salud, y reducción al mínimo
de la posibilidad de ocasionar daños irreversibles en el organismo. Sin
embargo, bastante a menudo, tanto en la teoría como en la práctica se descuida
la atención en dos momentos:

-se habla no solo de seguridad física, es decir, de preservación de la
integridad funcional del cuerpo humano sino también, y no en menor grado, de
preservación de la salud mental.

-si a la seguridad durante una sesión se otorga alguna atención, la
seguridad fuera de la sesión normalmente casi se olvida.
     
La diferencia entre seguridad y falta de seguridad depende directamente
no solo de lo que haga la pareja, sino también de las características
individuales (complexión física, características físicas y anatómicas,
gustos, preparación, formación, momento personal, estado
emocional, presencia de fobias, capacidad de reacción al estrés y a
situaciones críticas, etc...), e incluso de la capacidad de adaptación.
     
Efectivamente, existen formas más arriesgadas y menos arriesgadas de
practicar el BDSM, así como siempre habrá personas que desearán realizar las
prácticas menos seguras. En cualquier caso, lo fundamental será correr el
mínimo riesgo aceptable para la pareja, tanto durante la sesión como después.
Hay que entender la diferencia entre las cosas que son evidentes, las que son
fundamentales y los "pequeños detalles sin importancia", y no olvidarse de los
cuidados posteriores a la sesión.

     
Con frecuencia durante la sesión se empieza pensado que podría ser más
fuerte, y se aumenta la carga. Esto no debe hacerse durante la primera sesión
entre dos personas, y tampoco si para uno de los dos miembros es su primera
sesión.
Por supuesto, puede haber otras opiniones. Así, la persona experimentada
y conocedora de su capacidad puede incrementar la  presión,
consciente de la capacidad de su organismo, y pedir a su pareja una mayor
intensidad.

Sin embargo, la experiencia en un determinado campo del BDSM no
aumenta la seguridad en otros, y la experiencia en el terreno de la acción
física no da automáticamente experiencia en la garantía de la seguridad
psicológica.
Hay que añadir también que la confidencialidad puede contemplarse
como un aspecto de la seguridad.

Consensuado.
     
"Consensuado" es también un concepto que no se define de una sola
forma, como se puede apreciar. Acuerdos con la pareja se pueden hacer de
muchos tipos, incluso arriesgados, y sin acuerdo, el juego más inocente puede
llegar a ser ofensivo e incluso delictivo. Pero en algunos casos, por
acuerdo, "no" puede significar "puede ser", "puede ser" puede significar sí,
y "sí" en general puede "no significar nada".
     
Entre un amplio y extendido punto de vista, la presencia de la palabra
clave en ningún caso garantiza la presencia del consenso, en tanto la
situación puede construirse de modo que el sumiso simplemente no pueda dar la
señal de stop, o por influencia de la situación puede haberse acordado que no
se acordaría lo que se va a desear a continuación.
     
A pesar de ello, el consenso implica también libertad y comprensión de
la voluntad. Dicho en pocas palabras, la persona debe dar su consentimiento
sin ningún tipo de presión, libremente, como dicen los juristas, en pleno uso
de sus facultades físicas y mentales, y expresar claramente con qué presta su
consentimiento.
Por tal motivo, a diferencia de las más tradicionales formas de contacto íntimo

entre las personas, en el BDSM la previa aclaración y el  recibimiento
claro y directo del acuerdo de voluntades en aquellas prácticas aceptadas
no es un regateo, ni un derecho al tira y afloja, ni un capricho, sino
una necesidad. Y cuando se desea algo nuevo y se quieren romper viejas
barreras, sobre todo es precisa la seguridad de que esto es deseado por ambas
partes.

Sano.
     
Este principio, entendido como sensatez, es el más sencillo desde el
punto de vista práctico; si el principio del consenso precisa del uso de la
palabra clave y el acuerdo de las condiciones, y el principio de la seguridad
necesita completar la propia formación, el principio de la sensatez no
necesita en principio de nada en concreto y a menudo es considerado como un
principio adicional, o como parte del principio de seguridad.

FUENTE: http://www.bondage.ru/t/010045.html