LA FISIOLOGIA DEL DOLOR

19.04.2014 14:39

LA FISIOLOGIA DEL DOLOR


La Físiología del dolor
por nawaijin

Los practicantes BDSM habitualmente trabajamos con el dolor como
herramienta, aunque practicar el BDSM no necesariamente implique inflingir o
sufrir dolor. Por eso puede resultar instructivo conocer un poco mejor la
herramienta que utilizamos, aunque bajo el punto de vista práctico los adeptos
al BDSM posiblemente podríamos dar algunas lecciones a los fisiólogos que
estudian el dolor.

Consultemos entonces la fisiología para informarnos de las
propiedades del dolor, de cómo se relacionan los estímulos dolorosos con la
sensación de dolor, de porqué duelen los azotes o las pinzas, etc.

Receptores sensoriales

En el cuerpo humano se distinguen los siguientes tipos de
receptores sensoriales:


 

Estímulo


 

 

Tipo receptor


 

 

Localización del receptor


 

 

Sensación que produce


 

 

Fuerza mecánica


 

 

Mecanoreceptor


 

 

Piel, articulaciones, músculos, tendones, vísceras, vasos...


 

 

Tacto, presión, cosquilleo, movimiento, posición, audición


 

 

Luz


 

 

Fotoreceptor


 

 

Retina


 

 

Visión


 

 

Calor


 

 

Termoreceptor


 

 

Piel


 

 

Calor, frío


 

 

Sustancias en solución


 

 

Quimioreceptor


 

 

Mucosa olfatoria, papilas gustativas, arterias


 

 

Olfato, gusto, acidez...


 

 

Fuerzas mecánicas,
  calor o frío extremos, sustancias
  químicas


 

 

Nociceptor


 

 

Piel, vísceras, músculos, articulaciones, vasos,...


 

 

Dolor


 

Nociceptores

Por tanto los receptores que interesan en BDSM son los
nociceptores. Los nociceptores son terminaciones nerviosas destinadas a
detectar estímulos de intensidad suficientemente elevada como para producir una
lesión en los tejidos o que estén próximos a producir una lesión. El término
viene del término latino nocere que
significa "perjudicar".

Como se ha visto en la tabla anterior, los nociceptores no son los
mismos receptores que los encargados de transmitir las sensaciones habituales
de tacto o de temperatura. Se caracterizan y diferencian de éstos por:

- Tener un umbral de respuesta muy alto

- Este umbral de respuesta se reduce al aplicar estímulos
reiterados, lo que se denomina "sensibilización". Dicho de otro modo:
el umbral depende del historial de la zona. Incluso se puede llegar a producir
dolor en una zona sensibilizada aplicando estímulos que habitualmente serían
inocuos, lo que se denomina "alodinia".

- Presentar "postdescarga". Es decir, el dolor continua
después de cesar el estímulo.

Todas estas características son de sobra conocidas en el BDSM. El
BDSM se beneficia de la segunda: la alodinia es lo que provoca que un simple
roce provoque dolor en una zona castigada, y utiliza la tercera: se juega con
la frecuencia con que se azota en función de la postdescarga, que depende del
tipo de azote utilizado.

Los tipos de nociceptores son:


 

Tipos de nociceptores


 

 

Estímulo


 

 

Mecanociceptores y Nociceptores polimodales  


 

 

Probablemente sensibles a la deformación, lo mismo que los receptores de bajo umbral.


 

 

Nociceptores de frío


 

 

Sensibles a bajas temperaturas


 

 

Nociceptores silentes


 

 

Sensibles a irritantes químicos


 

Los mecanociceptores y los nociceptores polimodales son los que en
general interesan en BDSM (aunque el uso de hielo estimula los nociceptores de
frío y los irritantes en genitales o ano estimulan los nociceptores silentes).
Son sensibles a desplazamientos de la piel, es decir a la presión. Esta presión es la que se
ejerce al azotar la piel o pinzarla. En la sección dedicada a la física del BDSM se da una idea de
como cuantificar la presión que producen los distintos tipos de azote y pinzas.

Medida de la sensación dolorosa

La sensación dolorosa D
que causa un estímulo (que por tanto estará por encima del umbral del dolor)
está relacionada con la intensidad I
de ese estímulo mediante la expresión:

D = k In

donde k
es una constante que depende de cada persona y de su estado anímico, de la zona
del cuerpo y del historial previo de dicha zona. Expresa el hecho de que distintas
personas sientan un mismo estímulo de manera más o menos dolorosa y de que un
mismo estímulo resulte más doloroso en unas partes del cuerpo que en otras.

En cualquier caso, la sensación de dolor está relacionada con la
intensidad del estímulo en forma potencial. El exponente de esta ley potencial
es n, como se deduce de estudios efectuados aplicando
calor sobre la piel de voluntarios. Estos mismos experimentos han permitido
establecer que:
= 2.1

- El umbral de dolor es muy estable y no depende del sexo, edad,
nivel de conciencia, etc.

- Existe una adaptación frente a la aplicación repetida del
estímulo umbral. Sin embargo si la intensidad del estímulo es mayor que el
umbral, la aplicación repetida causa la disminución del umbral, lo que se
denomina "hiperalgesia". Por ejemplo, esto ocurre cuando existe una
lesión previa que causa que un estímulo de baja intensidad sea doloroso.

- La aplicación de estímulos subumbrales en áreas extensas no
genera sensación dolorosa. Además la intensidad de la sensación dolorosa no
aumenta apreciablemente cuando se incrementa el área de superficie de la piel
que se estimula, aunque la percepción dolorosa subjetiva total pueda ser de
mayor intensidad.

No debe confundirse el umbral del dolor, que no depende de la
persona, con la sensación subjetiva de dolor, que como se ha comentado sí
depende de cada persona y de su estado anímico mediante la constante k de la anterior expresión.

Asimismo, no solamente el umbral depende de la historia previa,
sino también la relación entre el estímulo doloroso y la sensación de dolor (un
caso extremo sería la alodinia anteriormente mencionada).

Finalmente, que la sensación dolorosa no dependa mucho de la
extensión de la zona estimulada, sino solamente del estímulo ejercido sobre
dicha zona, será utilizado para cuantificar la sensación que producen los
azotes en la fisica del azote. Por ejemplo, en esa sección
se deduce que al azotar con la mano se ejerce 2 veces más presión que con una
palmeta y al menos 5 veces menos que con una caña. Por tanto, utilizando la
anterior expresión potencial, se deduce que la mano causa 4 veces más dolor que
una palmeta y unas 25 veces menos que una caña, en las mismas condiciones (ver la fisica del azote).

Ref: La mazmorra de nawaijin