LOS CONTRATOS

19.04.2014 14:47

LOS CONTRATOS


Tu como sumisa declaras que voluntariamente asumes la condición de
sumisa, ofreciendo y entregando tu vida, tu futuro, tu corazón y tu mente al
Dueño para que ejerza su poder y dominio en la forma y modo que se especifica y
desprende de éste contrato.

El aprendizaje de tu condición de esclava.

El Dueño ordena que mantengas una actitud y aptitud de aprendizaje y de doma
permanentes. Como sumisa ambicionarás y te esforzarás en aprender como agradar
al Dueño y aceptarás agradecida cualquier critica y en cualquier forma que el
Dueño elija.

Las tareas, hábitos y conductas de la sumisa están a disposición de ser usadas
por el Dueño en todo momento. En ese sentido recibirás el entrenamiento y educación
adecuados.

Como sumisa te esforzarás en amoldar tu cuerpo, apariencia, hábitos y actitudes
conforme a los deseos del Dueño. Estarás de acuerdo en cambiar tus actos, forma
de hablar y vestidos para expresar tu sumision. Las tareas y el horario para las
mismas serán regulados periódicamente.

El Dueño establecerá específicamente el tiempo y horarios asignados para las
siguientes actividades de la sumisa: Sueño, aseo, estudio, actividad
profesional, atención al dueño, sesiones BDSM, ejercicios físicos, ocio,
atención familiar, conexiones a Internet. El Dueño conocerá, decidirá y
autorizará las relaciones sociales de la esclava.

Forma de vida de la sumisa

El Dueño ordena que debes vivir exclusivamente con las necesidades básicas
cubiertas, lo suficiente y necesario en alimentación; alojamiento, aseo y
descanso; vestido y calzado; transporte; formación académica y profesional;
trabajo; protección legal y asistencia sanitaria.

La dedicación al Dueño

Debes trabajar duramente para poner al Dueño en el primer lugar de todas las
cosas, y tú y tus cosas en segundo lugar. El Dueño quiere que te obsesiones en
que tu destino es ser poseída, no quiere que pienses en sumisamente someterte.
Si sigues con el Dueño es porque quiere poseerte.

Debes dirigirte a Él como Dueño, en todo momento, público o privado. El nombre
es para ti Dueño. La sumisa lucirá permanentemente unido a su cuerpo y nombre
las iniciales/collar de su Dueño. Debes añadirlo así mismo a tu firma
manuscrita. Debes tener un comportamiento de máximo respeto en cualquier
momento, y aunque el Dueño esté en un ambiente distendido o de broma en el que
para participar debes pedir permiso, y si te lo permite, tengas atención por si
el Dueño quiere dejar la distensión de lado.

Mostrarás orgullo de tu Dueño ante terceras personas próximas, conocidas o
desconocidas, a través de manifestaciones verbales o escritas de simpatía,
amistad, amor, deseo, pertenencia a Él.

En presencia del Dueño deberás evitar harapos que dificulten mostrar tu cuerpo
o desvestirlo en pocos movimientos. En presencia del Dueño deberás pedirle
permiso para alimentarte, tomar líquidos y las necesidades de evacuación.
Pedirás permiso para hablar y preguntar. No expresarás gustos o deseos por las
cosas o sobre pensamientos a menos que se te pida opinión. No solicitarás al
Dueño preferencia de trato o dedicación de tiempo.

Actividades BDSM

Realizarás balance de tu sumision, llevarás al día tu diario. Se harán sesiones
de evaluación, Habrá sesiones BDSM, el Dueño te usará para sesiones mentales y
corporales con el posible empleo de las siguientes disciplinas BDSM: Ataduras,
Azotes, Cera, Collares, Consoladores, Humillación, Exhibicionismo, Enemas,
Estudios BDSM, Hielo, Masturbación, Privaciones sensoriales, Sesiones con otros
Amos/as y sumisos/sas.

El uso del cuerpo de la sumisa

Deja de pertenecerte tu cuerpo y por tanto acatarás las instrucciones que sobre
tu cuerpo ordene el Dueño. En tu entendimiento y esfuerzo mental, tu cuerpo
deja de formar parte de tu personalidad.

El Dueño ordena que mantengas una permanente exploración de tu cuerpo, para
detección de sensaciones o incidencias en el mismo. Establecerá tablas de
ejercicios físicos y posturas adecuados para la esclava. Establecerá la
aplicación de regímenes alimenticios adecuados. Es tu obligación la higiene
corporal del cuerpo.

El Dueño te entrenará para el control de tus esfínteres y aplicación de enemas.
El Dueño debe autorizar cualquier acto sexual. Debe autorizarte al corte y
color de pelo, así como el cuidado y pintado de uñas de manos y pies. Ordena
que tu zona púbica y axilar esté permanente depilada.

Ofrecerás permanentemente el cuerpo para ser poseída sexualmente por el Dueño,
sin derecho a recibir placer.

No puedes utilizar ninguna extremidad de tu cuerpo para proteger u ocultar
zonas del tronco, ni vestida ni desnuda. Tienes expresamente prohibido cruzar
las piernas y juntar las rodillas.

Estos son los terminos del contrato de tu entrega como sumisa y si estas de
acuerdo deberas ponerle tu nombre y firma a este mensaje y devolverlo.

Haciendo los balances necesarios del mismo este contrato puede variar y si se
cumple a gusto de los firmantes podre hacer en ti la marca de pertencencia de
tu AMO Y SEÑOR.


FUENTE: http://perrasumisau.blogspot.com/2006/05/el-contrato.html