TU Y TU MASCOTA

17.04.2014 15:51

*Tú y tu mascota

La relación entre un propietario responsable y cariñoso y una
mascota feliz, plena y fiel es profunda y duradera, y puede darles muchos años
de placer y satisfacción tanto a la mascota como al propietario.
Si estás leyendo esto, probablemente tengas un profundo interés en ser
propietario de una mascota. Puede ser que estés pensando en adoptar una, y
desees saber cuales son los factores a considerar para elegir la que llene tus
necesidades. Idealmente, el futuro propietario comienza su búsqueda con una
mirada honesta a sus propias necesidades, y a su habilidad para proporcionarle
los cuidados adecuados.
Por otra parte, a veces la vida te sorprende con una mascota - un regalo - para
el cual no habías hecho planes ni te habías preparado. Puede que nunca se te
hubiera ocurrido que te podría gustar tener una mascota. Tal vez conocías a
alguien por mucho tiempo antes de darte cuenta de que tenía cualidades de
mascota.
Tu mascota ha preparado este manual porque valora la relación única que
compartimos. Espera que los pensamientos e ideas aquí mostradas comprensión e
impulsen más discusión, exploración y placer.

*Confianza
Confianza es la base de cada relación entre Propietario y mascota y se
experimenta en varios niveles.
-Confianza en cuidar la seguridad:
Primero y principal, tu mascota necesita confiar en que la vas a mantener a
salvo de daños físicos o emocionales duraderos. Necesita confiar en tus
intenciones: que la valúas y no deseas dañarla. Necesita confiar en tu
competencia: que no la dañarás por descuido o ignorancia.
-Confianza en mantener la disciplina:
Junto con la confianza de que la mantendrás a salvo, tu mascota necesita
confiar en que vas a asumir la responsabilidad por su disciplina e imponerla.
En una relación de intercambio de poder - ya sea una relación de una hora o por
toda la vida - el regalo que te ofrece tu mascota es entregarte el control y
servirte. Tu regalo para ella es aceptar controlarla y así liberarla. Cualquier
desliz en su cuidado, entrenamiento o disciplina es una forma de devaluarla a
ella y a tu responsabilidad como Propietario. Tienes el derecho a esperar de
ella un comportamiento adecuado y la correspondiente responsabilidad de
resolver el comportamiento inadecuado.
-La confianza como una necesidad emocional:
La sumisión de tu mascota es impulsada por varias necesidades emocionales: La
necesidad de gustar, la necesidad de servir, la necesidad de entregar el
control. Pero tal vez no es tan obvia su necesidad de confiar. Tu mascota
necesita confiar en alguien; lo prueba al entregar el control; tú le permites
experimentar esa entrega y confianza en una forma muy concreta cuando le
administras incomodidad física o psicológica; la guías a través de la
experiencia sin dañarla; ella siente un profundo placer; has satisfecho su
necesidad de confiar.
Y tal vez tú, como Propietario, tienes una la necesidad correspondiente de que
confíen en ti, de tener alguien que crea en tu fuerza y en tu competencia, lo
cual se satisface cuando tu mascota te da el control de su cuerpo y de su
mente.

*Entrenando tu mascota
Una de las mayores suertes y recompensas por tener una mascota es la
oportunidad de entrenarla a tu gusto. Con el entrenamiento adecuado, tu mascota
puede aprender a complacerte con su vestuario, su habla, sus modales y sus
favores sexuales. Podrás disfrutar prácticamente cualquier fantasía sexual.
El proceso de entrenamiento nutre a relación a muchos niveles. Cuando el
Propietario acepta la responsabilidad de dar forma al cuidado, entrenamiento y
disciplina de su mascota, muestra que respeta y valora su sumisión. Y como
recompensa, se gana el respeto y gratitud de la mascota.
Entrenar a tu mascota es muchas veces divertido, y a menudo exigente. Por medio
del entrenamiento, la dinámica de D/s puede pasar de un simple juego pre-sexo
algo "pervertido" a un nivel psico-emocional más profundo y satisfactorio.

*Expectativas
Debes comunicarle claramente a tu mascota lo que esperas de su comportamiento.
Ciertamente, querrás especificarle como debe dirigirse a ti (Señor, Amo, tu
nombre de pila). ¿Debe mantener su mirada baja o fija en la tuya? ¿Mantenerse
en cuatro patas si no se le dice lo contrario? ¿Debe obedecer las ordenes
rápido y sin quejarse? ¿Debe pedir permiso antes de actuar?
Puedes querer repasar tus expectativas con tu mascota al comienzo de cada
sesión. Esto puede convertirse en un ritual reconfortante y excitante para tí y
tu mascota. Por ejemplo puedes hacer que tu mascota se arrodille a tus pies,
sus ojos en los tuyos, mientras le dices claramente que esperas de ella, y se
lo haces repetir. Además de permitir que se establezca un ambiente adecuado y
permitirle a la mascota y al Propietario acomodarse a sus roles, este proceso
asegura que la mascota no puede excusar cualquier mal comportamiento posterior
con el argumento de que no sabía qué debía hacer.
Cuando tu mascota haya tenido tiempo de aprender lo que esperas de ella, puedes
querer que te lo diga sin que tú lo recuerdes primero. Con un entrenamiento
consistente, tu mascota internalizará y anticipará tus expectativas, aunque
puedes querer mantener una revisión formal cada tanto.
Desde luego, como Propietario, es tu prerrogativa cambiar las reglas en
cualquier momento. Puedes querer desafiar a tu mascota y presionar sobre sus
límites, o sólo explorar nuevas interacciones que puedan interesarte.

*Límites
-Estableciendo límites
Establecer los límites es una actividad esencial y cooperativa entre tú y tu
mascota. Para esta discusión tu mascota debe ser considerada como un igual, y
tal vez es mejor realizarla fuera del ámbito del "juego". Los "soft limits"
(límites relativos) son esas actividades que las partes creen que, por lo menos
por el momento, están fuera de consideración y no son negociables. Los "hard
limits" (límites absolutos) son aquellos que, por el momento, están
absolutamente fuera de consideración y no son negociables, y también los
impuestos por la realidad por problemas médicos o similares.
Desde luego, los límites relativos y los absolutos pueden moverse y fluctuar
durante el desarrollo de la negociación. Si bien la discusión de los límites
muchas veces es desatendida por las partes, deberías asegurarte, como
Propietario responsable, de que se haga una revisión periódica de los mismos.
-Presionando los límites absolutos
Una flagrante despreocupación o presión sobre los límites absolutos será
considerada una traición seria a la confianza, y una posible causa para
terminar la relación. Un Propietario confiable podía considerar presionar sobre
estos límites, pero debería tener una razón concluyente para hacerlo, debería
poder dar un consuelo profundo después del hecho, y debería estar disponible y
preparado para enfrentar las consecuencias, como furia, pérdida de control y
depresión.
-Presionando sobre los límites relativos
En contraste con establecer límites - un ejercicio entre iguales - y presionar
sobre los límites absolutos - muy riesgoso y muchas veces imprudente -
presionar sobre los límites relativos es un privilegio y responsabilidad del
Propietario. Desafiar a tu mascota a actuar más allá de su zona de comodidad
debería aumentar sus sentimientos de sumisión, y cuando tenga éxito, promoverá
el crecimiento intelectual, emocional y psicológico de ambos.
Los límites se presionan incrementando el nivel o duración del dolor,
incomodidad o restricciones a los que la mascota es sometida. La incomodidad y
las restricciones pueden ser físicas, emocionales o una combinación de ambas.
Cuando presiones sobre los límites relativos, especialmente los límites
emocionales o la humillación, debes ejercitar cuidado y precaución. Aún cuando
tu mascota te sea bien conocida, sus reacciones pueden ser impredecibles,
volátiles, y estar relacionada con problemas pasados que tú (y aún ella) no
hayan advertido (abuso, asociaciones penosas, e inseguridades). Por otra parte,
puede ser profundamente gratificante para ambos cuando puedes ayudarla a
enfrentar esos límites, pasarlos y guiarla a salvo de vuelta al otro lado. Los
sentimientos de sumisión y devoción de tu mascota se profundizarán, ella
respetará tu fuerza y sentirá el orgullo del éxito. Y también aumentarán tus
propios sentimientos de poder, cariño, respeto y responsabilidad hacia esa
criatura que te ha honrado con su confianza.
-Controlar la resistencia al presionar los límites
Desde luego, a menudo encontrarás resistencia de tu mascota cuando intentes
presionar sobre sus límites. Éste es un momento peligroso, y debes ser
sensible, flexible, calmo y controlado en tu respuesta. Cómo debes responder
dependerá de cuánto conozcas a tu mascota, y de por qué crees que se resiste.
Si crees que sólo te está probando o siendo obstinada, tendrás que aplicar una
corrección, como se discute más adelante.
Sin embargo, es más probable que tu mascota quiera complacerte, pero está
simplemente abrumada por un miedo o confusión momentáneos. En tal caso, deberás
ser sensible a la vulnerabilidad de tu mascota en esos momentos, y evitar las
respuestas destructivas como el sarcasmo, tratar de usar la fuerza, alzar la
voz o reprenderla. Respuestas tales como "pensé que querías complacerme" son
injustas y desmoralizadoras para una mascota que quiere complacerte
genuinamente, y que ya siente miedo o la sensación de fracaso.
La mascota cuyo Propietario la maltrata con palabras duras tiene derecho a
tener dudas acerca de tu competencia, y preguntarse si se preocupa realmente
por ella.

*Respuestas más constructivas a su resistencia podrían ser:
-Reconoce el miedo de tu mascota, exprésale tu confianza en ella y aliéntala a
tratar ("se que estás asustada, mi amor... Creo que lo puedes hacer, ¿lo
intentarías por mi?)
-Reduce ligeramente la dificultad o intensidad de la actividad deseada al
comienzo (por ejemplo, puede orinar en la bañera en lugar de sobre papeles).
Recuérdale a tu mascota que siempre puede usar su palabra de seguridad para
detener o interrumpir la actividad si las cosas se vuelven demasiado intensas.
-Dile que esperarás y tratarás nuevamente más adelante.
Decide abandonar el intento por ahora, y dile que has tomado esa decisión ("De
acuerdo, no tienes que hacer esto por mi ahora") Es importante que transmitas
1) fue tu decisión, no la de ella, y que 2) no estás enojado o desilusionado
con ella.
El Propietario que puede controlar con éxito la resistencia de su mascota a
presionar sobre los límites será recompensado con su gratitud, respeto y deseos
de complacerlo aún más la próxima vez.
Dicho esto, un Propietario es sólo humano, y estos son momentos muy emotivos.
Si encuentras que has respondido en forma injusta o con enojo, simplemente haz
una interrupción, reconoce tu error y discúlpate. Lo probable es que, en tanto
tu mascota sepa que la respetas y la quieres, te perdone casi cualquier cosa.

*Palabras de seguridad
Revisar las palabras de seguridad puede ser particularmente útil y liberador
para el Propietario que se preocupa por su mascota cuando está presionando
sobre los límites. Cuando él tiene confianza en que ella usará la palabra de
seguridad si es necesario (y sólo cuando es necesario), puede sentirse libre de
presionar a su mascota implacablemente, ignorando o aún divirtiéndose con sus
ruegos, lágrimas o enojo. Desde luego, siempre estará atento para detener una
actividad si sospecha que ella está en peligro pero demasiado "ida" para usar
la palabra.
Tener la práctica de una palabra de seguridad es liberador también para la
mascota, de dos maneras. Primero, el tener una "salida" la libera para
complacerte explorando actividades que puedan significar un desafío. Sabe que te
detendrás si el juego se vuelve demasiado intenso, y por lo tanto desea probar.
Hay otra manera más sutil en la que la palabra de seguridad libera a tu
mascota. Ella sabe que no detendrás la actividad a menos que use la palabra. No
necesita más vigilar o censurar sus reacciones por miedo a que detendrás la
escena demasiado pronto. Y será libre de dar su respuesta natural y no
controlada a una escena intensa.

*Disciplina
Entrenar a tu mascota requiere que la disciplines corrigiendo los
comportamientos inapropiados y premiando los apropiados.
Las correcciones frecuentemente consisten en castigos físicos en la forma de
dolor, pero también puede consistir en humillación, privación de privilegios,
casi cualquier cosa que como Propietario puedas imaginar. A veces la corrección
se aplica inmediatamente, otras veces será retrasada. Pero si tu mascota va a
confiar real y profundamente que estás en control, necesita saber con absoluta
certeza que hay consecuencias por el mal comportamiento.
Tu mascota puede probarte cuando duda de tu compromiso con su entrenamiento y
disciplina. Aún una mascota normalmente obediente, bien educada, pero
determinada y traviesa, puede probarte de tanto en tanto. Puede "olvidarse" de
llamarte Señor. Puede rehusarse a obedecer una orden simple. Puede mirarte con
una inocencia forzada o en abierto desafío. Puede volverse desvergonzada o
poner los ojos en blanco.
Como respondas cuando te pruebe es crucial para el éxito y el progreso de la
relación. Y, como siempre, tu respuesta debe ser genuina. Tu mascota te conoce
y descubrirá cualquier intento de "actuar" severo o enojado y tu credibilidad y
autoridad sufrirán. Simplemente necesita asegurarse de que el comportamiento no
pasa desapercibido. Desde luego, harás todo lo posible por evitar una respuesta
inmediata y desmedida dada con enojo, que puede fácilmente terminar en abuso.
Un Libro de faltas puede ser una herramienta invaluable para disciplinar a tu
mascota, particularmente si te está probando o en cualquier situación en la que
la corrección será diferida y no inmediata. Cuando tu mascota no responde
apropiadamente, sólo necesitas sacar tu librito negro y anotar la falta para
una futura corrección. Puedes querer tener un "código de correcciones" para
varias trasgresiones; por ejemplo, no responder a un comando simple = x
cantidad de azotes; no responder lo bastante rápido = algunos menos que x, y
así en adelante. O quizás simplemente anotas las transgresiones y decides la
corrección específica más adelante. Puede ser divertido para ti revisar el
libro e imaginar escenarios de disciplina. Tu mascota notará que las
anotaciones se suman, y se dará cuenta de que pronto enfrentará una noche
realmente larga. Más importante, ella verá que estás prestando atención a su
entrenamiento y disciplina, y que las elecciones que haga tendrán consecuencias
muy reales.
Tu mascota necesita la seguridad en tu fuerza; saber que no puede salirse con
la suya, que no puede manipularte, y que puede confiar en que la controlas.
Sólo entonces podrá descansar en su sumisión, y sólo entonces serás realmente
su dueño.

Elogios y retroalimentación serán tus más poderosas herramientas para entrenar
a una mascota realmente sumisa y que está ansiosa por complacerte. Tus elogios
deben ser genuinos, específicos, y desde luego, no condescendientes.
Al igual que con las correcciones, los elogios deben ser a veces inmediatos y a
veces demorados: ambos son importantes para tu mascota.
Los elogios inmediatos normalmente se dan durante el juego, y serían algo así
como "buena chica" cuando se porta bien o intenta vencer algún desafío;
"perfecto, justo como me gusta" si la estás inspeccionando o
respondiendo a sus atenciones; "lo estás haciendo bien", etc.
Aun cuando tu mascota disfruta de los elogios inmediatos durante una escena,
también necesita de tu retroalimentación en los días que siguen. Hazle saber lo
que te gustó, qué te sorprendió, y porqué te hizo feliz.
Tu mascota realmente crecerá cuando reconozcas su espíritu y su individualidad.
Sobre todo, ella necesita saber que la quieres.

*El regalo
Cuando el Propietario y la mascota correcta se encuentran, han recibido uno de
los regalos más raros y valiosos de la vida. Que tú y tu mascota disfruten y
guarden como un tesoro vuestra extraordinaria buena suerte por muchos años.

 

Publicado por Ann en ecstagony.com el 31/08/05