UNA DEFINICIÓN DE LA "AUTENTICA" SUMISIÓN.

23.04.2014 20:22

UNA DEFINICIÓN DE LA "AUTENTICA" SUMISIÓN.

Ms Rika

Prólogo:

Una vida de Dominación y Sumisión. D/s las 24 horas del día, los 7 días de la semana. En

cualquier caso, ¡una preciosa y sublime ambición! Si preguntamos qué significa a 50 personas

diferentes, seguro que obtendremos 60 definiciones distintas. En este artículo te propongo una de

esas definiciones: la mía. Estoy segura de que mi propuesta diferirá de la tuya. Estoy segura de que

mi forma de vida no será la adecuada para todos los lectores. Estoy segura solamente de una cosa:

no podría vivir mi vida de ninguna otra manera... funciona para mí... podría funcionar para ti.

Primero, antes de aproximarnos al asunto, una pequeña introducción. Mi forma de vida se ha basado

en la D/s durante los últimos 15 de mis treinta y tantos años. Mi primera experiencia en la D/s (más S/M)

ocurrió cuando tenía 12 años. No fue sexual; pero fue potente. Comencé a experimentar seriamente con

la D/s en la sexualidad durante los primeros años de la universidad, cuando me relacioné con un par de

compañeros que compartían mis inclinaciones. Actualmente estoy felizmente casada con quien es mi

esclavo desde hace 11 años, y mantengo relaciones regulares con cuatro sumisos. Uno de mis sumisos,

que ha estado conmigo desde hace 8 años, vive en mi casa conmigo y mi marido. El más reciente de los

sumisos lleva conmigo un poco más de 3 años.

Menciono estos detalles por dos razones. Primera, para que sepas que para mí una relación de

D/s significa exactamente eso: relación; no contactos esporádicos. A lo largo de mi vida, las relaciones se

han encaminado, si no coincidido, con los aspectos y las actividades de la D/s. En segundo lugar, quiero

acentuar que, como consecuencia de mi aproximación a la D/s y de lo que denomino 'auténtica sumisión',

soy capaz de mantener varias y concurrentes relaciones de D/s sin complicación. Aunque la poligamia no

es para todo el mundo, los mismos principios se pueden aplicar con éxito en una relación monógama.

El objetivo de este artículo es compartir mi punto de vista sobre la D/s. Enfocado, en particular, hacia la

aproximación masculina a la D/s en base a la 'auténtica sumisión'. Espero que lo lean tanto hombres como

mujeres. Tengo la esperanza de que los hombres vean la sumisión desde una nueva perspectiva y se

esfuercen por complacer a sus dueñas con los procedimientos que describo. También espero que

las mujeres comprueben que para mí es, de lejos, la más deseable alternativa para sus relaciones y la

forma de vivirlas. Señoras, la elección es vuestra.

Podéis encauzar los términos de su sumisión, ¿por qué no hacerlo de la manera más provechosa para

vosotras? 24/7 puede no ser para cualquiera... pero ese estilo de vida lo convierte, claramente, en más

manejable.

Rika.


Vivimos en un momento en el que la D/s apenas comienza a asomar fuera de los dormitorios. Las

imágenes BDSM se difunden en los videos musicales, en los programas de televisión y en las películas.

El acceso a las revistas sobre el asunto nunca ha sido más sencillo y aceptable, e Internet nos está

acercando las páginas webs y los chats a nuestras casas. Estupendo, ¿verdad? No necesariamente...

Existe un problema fundamental con las cosas que conocemos a través de los medios. Se llama

publicidad. Vemos lo que nos venden. Aprendemos a conocer nuestra audiencia y la proveemos de sus

deseos. En el caso de los materiales relacionados con la D/s, la audiencia principal son los hombres.

Videos, libros y revistas están repletos de mujeres dominantes a la medida de las fantasías masturbaturias

de los hombres. Es lo que se vende. El centro de la cuestión en los medios está en el hombre. Un hombre

se entrega a una mujer; ¿y qué hace ella?, ¡le da de latigazos, le castiga, le enjaula! Un gran ejercicio

gimnástico... ¿pero quien es el protagonista? ¿Quién es el beneficiario de las acciones? La respuesta es

sencilla, y demuestra lo que ocurre cuando te diriges a quienes compran el material ofertado.

Algunos hombres (maravillosos) creen poseer un auténtico deseo de convertirse en sumisos. Leen

libros, estudian textos y contemplan imágenes de hombres bajo la suela de las botas de una mujer.

El deseo y el interés por este tipo de sumisión es la imagen fundamental en sus cabezas; rige sus mentes.

Cada mujer que ven en la calle o en la televisión es una dominante potencial, capaz de leer sus mentes y

subyugarles. Estos hombres creen honestamente que son sumisos; sin embargo, solamente un puñado de

ellos lo son realmente.

Hay una diferencia entre ser sumiso y querer ser controlado. El auténtico sumiso se entrega al servicio de

su Ama... para el placer de su dueña. Sus fantasías, necesidades, querencias, deseos y debilidades no

constituyen el fundamento del juego; solamente su deseo de servir. El hombre que quiere ser controlado

busca una relación donde pueda ser sometido sin poder evitarlo. Para él, cuanto más ultrajante es la

acción que sufre (o que es obligado a realizar), mayor es la devoción que profesa. Sostengo que esto no

es una vida de sumisión... es otra cosa. Desde mi experiencia, creo que este hombre será más feliz en una

relación basada en 'escenas' de sometimiento. Su compañera sería por supuesto más feliz, en tanto que

tendría que asumir una gran cantidad de trabajo para mantener la relación a lo largo del tiempo.

La auténtica sumisión no se refiere a lo que el Ama realiza para el esclavo, sino a lo que el esclavo hace por

su dueña.

Algunos sostienen que la gran paradoja de la D/s es que en realidad es el sumiso quien ejerce el control.

Mientras que eso es cierto en los casos de relaciones basadas en las 'escenas' de sometimiento BDSM,

donde se escenifican los límites y se negocian las actividades durante un período de tiempo predeterminado,

creo que esto no resulta cierto cuando se vive la D/s 24/7. Una vida de D/s durante 24/7 constituye una

relación de larga duración. Suscribo la definición de la doctora Gini Graham Scott en su libro Erotic Power

de que la D/s es una dinámica que supera la relación tradicional. Y como en cualquier relación, ambas

partes son responsables de mantenerla viva y saludable. En una vida de D/s, las dos partes están al cargo

de el mantenimiento de la dinámica de 'intercambio de poder'.

El papel del auténtico sumiso es hacer más fácil la vida de su dueña.

El sumiso necesita adelantarse a cada situación y aprender a anticipar cuáles serán las necesidades de

ella, requiere dedicar sus energías a liberar de obstáculos el camino de su Ama y asistirla para convertir

sus deseos en realidades. El esclavo necesita generar su propia energía. Mis sumisos no están sentados

por ahí esperando órdenes. Si lo hicieran, ¡yo me vería obligada a pensar por seis personas! ¡Bastante

duro es ya pensar en mí misma¡ Yo quiero que mis sumisos actúen adelantándose a mis necesidades. Sí,

la última palabra es mía... esto forma parte del intercambio de poder y es la consecuencia natural de su

deseo de hacerme feliz, pero se trata de que hagan mi vida más fácil. Si un auténtico sumiso recibe una

orden, estará triste, porque supone haber fallado.

Es mucho más sencillo redirigir la energía de un sumiso que crearla.

Este enfoque es mucho más duro para el sumiso: la medida del éxito en la relación reposa de

repente sobre sus hombros. Pensemos por un momento en el hombre que quiere ser controlado.

¿De quién es la responsabilidad del éxito? El sólo obedece las órdenes de su Ama. Ella tiene que probarle,

forzarle y pensar en todas las consecuencias posibles. Si la sesión no es un éxito, ¿de quién es la

responsabilidad? Es mucho trabajo y mucha responsabilidad... más de la que cualquiera puede manejar...

Especialmente cuando tú eres la que 'domina'... a quien hay que complacer. La vida del Ama se vuelve

mucho más difícil.

Mientras que el enfoque es más duro para el sumiso, la recompensa es incomparablemente mayor

(así me lo dicen). Hay algo muy especial en los ojos de un sumiso cuando realmente te complace...

cuando tiene éxito y no es porque tú se lo hayas ordenado o porque haya un compromiso mútuo

previamente asumido. El sumiso encuentra una felicidad más profunda en la auténtica sumisión que

le permite colmar sus necesidades más genuinas.

Mis sumisos han interiorizado esta definición de la auténtica sumisión. Mi vida es tan fácil como puedo

llegar a imaginar. Todas mis necesidades son atendidas, normalmente antes de que sea consciente de

ellas. Soy una reina. Mis sumisos y mi esclavo son hombres muy felices; han aprendido a encontrar el

placer en satisfacer y entregarse de verdad a una mujer dominante. Si no fueran felices se habrían

marchado hace tiempo. Me adoran, me desean y me anhelan. No serían demasiadas las mujeres que

no desearían esta clase de vida.

Todo esto no quiere decir que yo no monte 'escenas'. Lo hago. Algunas veces estimo que tiene sentido

una recompensa, o simplemente que me apetece jugar. Es mi prerrogativa; no tiene nada que ver con su

sumisión. Concierne a la relación, y las relaciones siempre caminan en dos direcciones. Además, ellos

no suelen quejarse.

Espero que haya un tanto por ciento de hombres que se den cuenta del gran beneficio y satisfacción

que pueden encontrar en la 'auténtica sumisión'. La próxima vez que te acerques a tu pareja de D/s,

trata de enfocar la cuestión en cómo podrías hacer más fácil su vida. Céntrate en cómo puedes encontrar

el placer en su placer. Olvida qué puede hacer ella por ti y piensa en qué puedes hacer tú por ella.

Cuando estés conectado en las páginas de chats, pon atención a lo que dicen los demás...

reconoce al pseudo-sumiso y procura evitarle.


FUENTE: http://anaserantes.com/2008/una-definicion-de-la-autentica-sumision/