SUPLICAR (BEGGING)

24.04.2014 17:58

SUPLICAR.


Suplicar (begging) es algo que muchos incluyen en su relación BDSM. Cada individuo

tiene sus razones para usarla y les causa reacciones diferentes. Suplicar afecta a los

implicados tanto en el plano mental como emocional.

Suplicar es cuando un sumiso ruega a su Dominante para recibir algo. Comúnmente
se utiliza para que el sumiso pida placer, orgasmo o una escena/sesión de
placer. Utilizado para que se le conceda desahogo también puede ser un método
que recuerde al sumiso que su cuerpo ya no le pertenece y que incluso el placer
físico del dolor o el orgasmo han de ser concedidos por el dominante.
Suplicar puede ser una forma de controlar o ejercer el poder sobre el sumiso.
Hacer que el sumiso suplique por algo es una forma poderosa de recordarle que
ya no es libre para determinar sus propias elecciones sin, como mínimo, el
permiso del Dominante. Esto puede poner de manifiesto las respuestas
emocionales del intercambio de poder. De esta forma se utiliza básicamente como
una de las muchas cosas que recuerdan el intercambio de poder a los participantes.
Suplicar también puede ser utilizado por el Dominante durante un castigo. Puede
pedir u ordenar al sumiso que previamente agradezca cada golpe al Dominante y
que pida otro. De esta forma, suplicar es una forma de asumir las razones del
castigo y de que las consecuencias son, de hecho, ese castigo. Para muchos
sumisos el hacer esto impide que su mente se relaje hacia el subspace (espacio
del sumiso) y transforme el dolor del castigo corporal en placer. Se consigue
porque fuerza al sumiso a participar activamente en su castigo, proporcionando
a la mente algo en lo que ha de concentrarse. Ayuda a mantener al sumiso
centrado durante el castigo, centrado su enfoque en lo que le esta ocurriendo,
cada suplica reforzando el hecho de que la mala conducta tiene consecuencias.
El acto físico de suplicar puede ser morboso para muchos. Ver al sumiso en una
postura evidentemente sumisa, rogando al Dominante, puede producir excitación
sexual en ambos sujetos. Estar arrodillados es la mas común de las posturas
sumisas, y solo ver a una persona en esta posición puede excitar al Dominante.
Sin embargo no hace falta estar de rodillas para suplicar. La posición para
suplicar depende del Dominante, y algunos prefieren ciertas posiciones para
ciertas situaciones.

Suplicar puede tomar muchas formas. Desde un simple "Por favor Amo/Ama
¿puedo hablar libremente?", a un largo proceso de imploraciones repetidas
en una posición particular usando un lenguaje y tono específicos. Por ejemplo,
un sumiso de rodillas, desnudo, piernas abiertas, brazos cruzados detrás de la
espalda, cabeza erguida, ojos bajados, en un tono de voz suave suplica a su
Amo/Ama que le dé permiso para orgasmar. La imploración en si misma podría ser
algo de tipo "Por favor Amo, ¿tu zorra se puede correr para ti" o "Por
favor Amo/Ama, ¿puedo correrme ya? Por favor Amo/Ama". Semejantes
imploraciones pueden incluir movimientos corporales para mostrar al Amo/Ama
todas las partes del cuerpo que poseen, así como el grado de excitación sexual.
Algunos Dominantes prefieren que cuando sus sumisos suplican incluyan
declaraciones de quien esta al mando o devoción y sumisión. La forma de
suplicar realmente depende del Dominante, y es el Dominante quien debe dejar
claro al sumiso que prefiere en cada situación.

Suplicar contiene un factor de humillación inherente para el sumiso. La
humillación puede ser muy morbosa para algunos. Este factor de humillación
puede ser aumentado en intensidad requiriendo lenguaje "vulgar"
mientras se suplica. De esta forma, el factor de humillación puede ser
utilizado como forma de enseñar humildad al sumiso si este se muestra demasiado
orgulloso o arrogante. Sin embargo, cualquier actividad que incluya humillación
obvia ha de ser manejada con cuidado y con mucha premeditación, para asegurar
que se esta llevando a cabo de la forma más segura posible para el bienestar
mental del sumiso. Enseñar humildad es una cosa, destruir la autoestima es otra
completamente diferente.

Suplicar también es a menudo utilizado en escenas de juegos de rol. Donde con
mas frecuencia lo he visto, ha sido cuando los individuos describen escenas en
las que un miembro hace el papel de "niño" y suplica a su
"mama" o "papa" que les azoten o les concedan un privilegio
que desean. De esta forma suplicar aumenta el realismo de la escena del juego
de rol y la hace más satisfactoria para los involucrados, ya que pone al sumiso
en una mentalidad más infantil.

Suplicar, como puede uno ver, es otro aspecto del
BDSM que tiene gran variedad de usos, morbos y significados. Es una opción personal
incluir o no las suplicas en la relación.

 

Autor: Raven Shadowborne
Extraido de: leathernroses.com